domingo, 11 de abril de 2021

LA HISTORIA SE REPITE DE DIFERENTE FORMA LA PANDEMIA SIGUE Y EL DESASTRE TAMBIEN

.

ESPAÑA, EN EL AÑO 2019, era una próspera y potente nación, su  pujante industria, su imparable desarrollo de energías limpias y reciclables, el potente desarrollo de la agricultura y la ganadería, además de la imponente industria hotelera, era envidia y ejemplo mundial intachable.  


LOS ESPAÑOLES EN SU CONJUNTO, vivían un decenio de vacas gordas, la clase media se desarrollaba sin inquietudes, los obreros y funcionarios llegaban sin ahogos a final de mes, la tenacidad de los empresarios, multiplicaban sus riquezas, y día a día se multiplicaba el status español creciendo continuamente los multimillonarios, y las compañías multinacionales aumentaban sus bolsas en todo el mundo.

 EN ENERO DE 2020, llega la pandemia china, con unas consecuencias aterradoras, más de 40,000 muertos por la pandemia, que se llevaba por delante sin miramientos; sanitarios y todo tipo de servicios. Con la casualidad de más de 20,000 personas mayores, la mayor parte ingresadas en residencias. LAMENTABLEMENTE estos mayores, que habían vivido la postguerra española, que habían pasado hambre y toda clase de calamidades.

Estas personas que habían creado con su esfuerzo colectivo, toda clase de infraestructuras, establecimientos, autonómicos y locales eran eliminadas por efectos de la maldita peste.

SIN EMBARGO, en todos los sembrados por muy productivos que sean, siempre crecen malas hierbas nocivas y venenosas, diez años atrás, España tuvo un presidente socialista que sin comerlo ni beberlo, rompió todos los acuerdos entre partidos, creando la ley de derechos históricos, y la gente que se había abrazado olvidado y construido España juntos, empezó a mirarse por encima de la espalda, desenterrando muertos y fobias, esta fue la semilla criminal implantada, para enfrentar partidos políticos, enfrentamientos entre comunidades y el estado español, es decir visto el panal de la miel española, todos quisieron su mejor parte.

LOS MAYORES Y LA MALDITA PESTE, el vicepresidente -un vicepresidente comunista en su calidad de mandamás de la cosa, emitió las ordenes siguientes:  Que los mayores contagiados se confinaran en sus habitaciones. La fecha era el 5/03/2020, cuando no había ningún colapso de alarma. Otra de las ordenes, fue no dejar que los familiares rescataran en las residencias a sus mayores encerrados y contagiados murieran como ratas, sin tener ninguna clase de consuelo ni acompañarlos en su último viaje. Mientras tanto el vicepresidente comunista no dejaba de culpar a las comunidades autónomas de los fallecimientos en las residencias. Todo ello porque la vulnerabilidad ante la infección por covid-19 habitualmente presentaban patología de base ya que habitualmente suelen ser de edad avanzada y porque tienen contacto con otras personas, además suelen pasar mucho tiempo encerrados. Según el criterio del vicepresidente, necesitaban una mayor atención. Pero lo cierto es que esa mayor necesidad de cuidados se traducía en dejar a muchos de ellos en las residencias. Mientras tanto en mi pueblo-Santa Margalida- madre y cuna de los prósperos núcleos urbanos de Son Serra y Can Picafort, durante la pandemia se quedaba sin médicos de cabecera, sin centro médico, y sin sedes de los clubes de mayores. Santa Margalida, -mi pueblo- una villa próspera y con buenos servicios asistenciales, sin embargo, tiene unos servicios médicos deprimentes, no es que no prospere es que se está retrasando a las tarjetas sanitarias de los años 50 del siglo pasado. Lo lamentable, es que tenemos el visto bueno de todos los partidos políticos, terrenos urbanizables y la bendición de todas las autoridades autonómicas y locales para construirlo. Sin embargo, un asunto no se arregla.

 

1 comentario :

Escribe aquí tu mensaje